Esta lucha aún no termina: López Obrador
MÉXICO, D.F., 23 de octubre (apro).- Consumada la aprobación, en el Senado, de los siete dictámenes de la reforma petrolera, el "presidente legítimo", Andrés Manuel López Obrador, advirtió que llevará la resistencia civil a la Cámara de Diputados, donde la próxima semana los diputados debatirán y, en su caso, avalarán el nuevo marco legal y administrativo que regirá en adelante a la paraestatal. Ante los seguidores que lo acompañaron en la primera jornada de resistencia, el tabasqueño advirtió que la lucha por la reforma energética aún no termina.
“Falta todavía bastante”, subrayó.
Este día, dijo, el Movimiento obtuvo un triunfo al poner al descubierto “la trampa para entregar parte de nuestro territorio a empresas extranjeras”, y que quienes aprobaron la reforma energética ensuciaron la memoria de Belisario Domínguez y tuvieron que acudir a una sede alterna a hacer su “chanchullo”.
Fue el fin de una jornada que comenzó a las siete de la mañana, luego que los brigadistas votaron ayer en favor de continuar la resistencia civil.
El tabasqueño arribó al Centro Histórico a las 7:40 y, cinco minutos después, encabezó la marcha hacia el Senado, del brazo de los senadores Rosario Ibarra de Piedra y Dante Delgado.
Caminaron sobre avenida Juárez, dieron vuelta a la izquierda sobre Eje Central y se instalaron frente a la plaza Manuel Tolsá, ubicada entre las calles Tacuba y Filomeno Mata.
Antes de que llegaran, por ese mismo lugar habían pasado tres camiones del Ejército repletos de militares.
López Obrador reveló a los reporteros que los senadores perredistas Yeidckol Polevsnky, Carlos Navarrete y Ricardo Monreal cabildeaban con panistas y priistas para que lo dejaran exponer sus argumentos de por qué estaba en contra de varios puntos contenidos en los dictámenes.
El intento fracasó, según Monreal, porque el coordinador de los panistas, Gustavo Madero, no estuvo de acuerdo.
Mientras legisladores locales, federales y miembros del llamado “gobierno legítimo” se sumaron a la protesta, entre ellos Flavio Sosa, líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Más tarde, en el cruce de Belisario Domínguez y República de Cuba, se reportó un conato de bronca entre brigadistas y elementos de la Policía Federal.
En el incidente no se reportaron heridos, pero los brigadistas consideraron “un triunfo” el haber impedido el paso del autobús que transportaba a los legisladores panistas.
Fue ahí que decidieron llevar la protesta hasta la Torre del Caballito. Entonces López Obrador y sus seguidores marcharon sobre Reforma, en medio de un impresionante cerco policiaco encabezado por propio secretario de Seguridad Pública federal, Gerardo García Luna.
Ya en el mitin, Claudia Sheinbaum, coordinadora de los brigadistas, pidió “la renuncia del señor” García Luna.
Sheinbaum pidió a los seguidores, cuyas brigadas se encuentran apostadas en unos 40 puntos del Centro Histórico, no caer en la provocación y actuar de manera pacífica.
Los pocos senadores que se encontraban en ese momento en el recinto recibieron la orden de trasladarse a las instalaciones de El Caballito, en Paseo Reforma, donde se instaló una sede alterna y se consumó el “chanchullo”, según diría después el exjefe de Gobierno del DF.
Enterados del cambio de sede, López Obrador y sus brigadistas se trasladaron hasta allá y, una vez ahí, desplegaron un nuevo cerco y llevaron a cabo un mitin.
Cuando tuvieron conocimiento de que la votación se había efectuado y que los siete dictámenes habían sido aprobados, el político tabasqueño pidió a sus seguidores acudir al Zócalo a una “asamblea informativa” el próximo domingo a las once de la mañana, y el martes 28 concentrase a las afueras de la Cámara de Diputados.
Según López Obrador, los brigadistas rechazaron las reformas porque los legisladores no incluyeron varias palabras clave en el artículo 60: “No se suscribirán contratos de exploración y producción que contemplen el otorgamiento de bloques o áreas exclusivos” a empresas nacionales o extranjeras.
En su opinión, estaban dadas las condiciones para que esa precisión se incluyera en el dictamen aprobado por el Senado.
Y es que, dijo, aunque en el dictamen no se menciona en concreto el término de “contratos de riesgo”, éstos tienen dos elementos que son fundamentales: la entrega en exclusiva de territorio y el otorgamiento de compensación. Ambos elementos, añadió, están incluidos en los dictámenes que se aprobaron este jueves.
Sin embargo, ese hecho no fue considerado por López Obrador “un fracaso”, pues comentó que el pueblo, que es “sabio”, había decidido seguir con la resistencia civil.
“A muchos extrañó la decisión, pero no cabe duda que el pueblo es sabio”, dijo y consideró acertado que sigan movilizándose, pues en el dictamen “había una gran trampa” para privatizar el petróleo.
Sin embargo, añadió, quedaron al descubierto “las mañas” de priistas y panistas, así como de algunos perredistas, lo que consideró una forma “de división en el movimiento”.
“Falta todavía bastante. Vamos hacia delante. El triunfo es dejar al descubierto la trampa para entregar el territorio y aguas profundas a empresas extranjeras. Se acabó el tiempo de la privatización. No vamos a permitir nada que signifique entregar el patrimonio nacional a extranjeras”, arengó.

